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lunes, 9 de mayo de 2011

Martha Beatriz

Te levantas antes que el mismo amanacer y vas en pos de algo que te mantenga entretenida, a veces es la costumbre, a veces es lo extraordinario, pero siempre has de estar en pie desde temprano. No importa el frío, la lluvia o la niebla. En ocasiones creo ancestral esta carrera que tienes ante el mundo, saber que trinfante sales en cada ocasión ha de llenarte de orgullo y fatiga.
Cuidas de tus animales como los únicos acompañantes y confidentes que te quedan, apartada de tus engendrados, separada de tu pareja por la muerte misma. Herida de por vida, lastimada y silenciosa, ejemplo de la mujer mexicana: callada y abnegada, sufriendo en silencio y esperando que la fé resuelva tus penares y calme tus angustias. Vanagloriada por tus hijos en este día y olvidada ante la saludable costumbre.
Dévota hasta la muerte y fiel a tus peregrinaciones hasta que te fué permitido, entrometida en todo evento de tu casa y mordaz crítica de o que no te resultaba fácil de asimilar. Necia como todo tu linaje y obstinada como nadie a tus costumbres.
Para ti no hay nada más allá de lo que no logras comprender, para ti no hay complejidades en esta vida, solo una causa y un efecto divino que conforta tu mundo. Una vida dramática que se extiende por toda tu casa y que hemos protagonizado cada uno de sus miembros.
Hoy es el amanecer quien te gana. Hoy tu monótona vida a sido transgredida y tu saludable costumbre es amedrentada. Hoy la carrera ha cesado y resultas tu la vencida por el sol, la lluvia, el frío y la niebla. Hoy estas presente en el pensamiento diario de tu casa, de tus hijo e inclusive de algunos de tus nietos. Has dejado tu falda, faja y blusón por una bata azul sin sentido. Ya no hilas a la sombra de un "pirul". Ya no tejes lana frente a tu casa, sentada e el pasto y siendo acariciada por la luz de la tarde. No más atole champurrado hecho con tus curtidas manos. El maíz se ha guardado en el tapanco y no se desgrana más.
¿Qué haces hoy en una cama? ¿Qué haces hoy enferma? ¿Será acaso que deseas descansar un momento?¿Será que tanta carrera te ha fatigado?¿Qué haces hoy resentida por malestares?¿Qué haces hoy con cáncer?¿Qué haces hoy en una cama? ¡LEVÁNTATE YA!¡LEVAÁNTATE POR FAVOR!
Es acaso que te ha fastidiado esta vida maltrecha. Es acaso que estas cansada de ser mártir de tu propia historia. Será que has desfallecido ante tanto sufrir.
Dime pues que es lo que te impide levantarte de esa cama y salir a tomar el sol siquiera. Déjame ver ese brillo en tus ojos al contemplar a tus nietas, las más jóvenes. Regálame un cinto hecho de tu lana tan pacientemente tejida. Hazme un champurrado, por favor. Transforma estas lágrimas de preocupación por unas lágrimas de gozo. Permíteme festejar con tus hijos un día de las madres más y calmar las angustias de tu descendencia.

Quiero verte en paz.

Ntehni.

lunes, 3 de enero de 2011

Aviso (in)oportuno

solicita pareja femenina (novia).

Ofrezco: comprensión sentimental, emociones varias, detalles cursis, satisfacción sexual, gestos elegantes, salidas aventureras, tolerancia a dramas, enojos pasajeros, riesgos imprudentes, servicio 24/7, respeto a vida privada, crítica mínima, pocos comentarios referentes a las amigas, ayuda al autoestima (cuando pregunten talla se responderá con enunciados aprobados por Yordi Rosado y Gabriela Vargas, sugeridos por Paulo Cohelo), sensualidad, poca probabilidad de "viernes decadente", presencia en eventos familiares, no causar vergüenza ante la familia, respeto a la religón familiar, comunicación discreta de ideología y pensamientos, entretenimiento multimedia, pagar boletos de cine, aparentar no ser tacaño, aguantar el color rosa y variedad de colores pastel, sufrir mudamente los gustos varios (musicales, literarios, fílmicos, modas, manías, opinión, etc.), objetividad, disposición a doblegar la objetividad a su favor, evitar plantones, cancelaciones de último minuto y reporte (si es requerido) secuencial de acciones del día, actividades gastronómicas (esto es que cocine o intente cocinar algún platillo).

Requisitos:

Experiencia en manejo de armas clasificadas y defensa personal,conocimiento de primeros auxilios, con actividad laboral, Licenciatura en curso o concluida, disposición a eventualmente no hacer lo que ella quiera, tolerancia para las amistades, buena presentación, gustar de las luchas, omitir expresiones denigrantes (para mi masculinidad como son: bebé, cosita, bombón, perrito, osito, bichito, o cualquier diminutivo de animal, cosa y groserias gramaticales), ORTOGRAFÍA al escribir, buena redacción, facilidad de palabra, bueno no mucha facilidad, no reclamar por no hablar al celular, contestar mensajes, no fumar, realizar alguna actividad deportiva avalada o popular, evitar preguntas estúpidas (ejemplifico: ¿me quieres?, ¿estoy gorda?, ¿que me pongo?, ¿te desperté?, ¿estabas dormido?, etc.), degustación variada de alimentos, tolerar largos periódos de silencio, disposición por ser ignorada en ciertas ocasiones (jugando videojuegos, durmiendo, bañándome,en el baño, enfiestándome, leyendo, con los amigos, etc.), responder de manera sincera, evitar decir "nada " por respuesta, posponer los dramas en espacio público, evitar los dramas por completo, conllevar las discusiones, no pretender tener la razón, no chantajear, CONFIANZA y PACIENCA (mucha paciencia), costumbre o gusto por la literatura, saber de comics, dominar idiomas (entenderlos de menos), expresar de forma clara sus intenciones, gustos, disgustos, enojos, etc. No dar indirectas (la mayoría de las veces no las capto). Autoestima (no importa si es mínima). Decisión. Ambición. No mucha ambición. Establecer metas realizables. Renovación de contrato mensual, prestaciones (para mi).

Interesadas favor de presentarse en mi vida lo antes posible, con solicitud elaborada.

XRZ

jueves, 18 de febrero de 2010

Permiso para despegar.

Ví como la aeronave emprendía el vuelo.
Ví como mis esperanzas emprendieron el vuelo.
Ví como te apartabas entre nubes de lluvia.
Ví como se apartaronla ilusiones entre la lluvia.

Observé desde el suelo tu partida.
Sufrí desde el suelo tu partida.
Mis ojos siguieron tu rastro hasta que desapareciste.
Mis ojos siguieron tu rastro hasta que se nublaron con lágrimas.

Te abrazé en la estación por última vez.
Te besé en la estación por última vez.
Sonreías y yo no quise impedir que continuaras sonriendo.
Sonreías y yo no quise hacerte saber que estaba sufriendo.

Platicaste de todo lo que querías encontrar del otro lado.
Platicaste de todo lo que querías dejar en este lado.
Te escuchaba con atención.
Te escuchaba con ilusión.

Comenzaste a cantar una canción.
Cantaste por momentos.
Te desentendiste del tiempo.
Entonaste la letra que te dediqué en una canción.

Sonreías.
Me contagiaste de tu alegría.
Sonreías

Llegada la hora tomaste las maletas.
Llegada la hora partiste entre las puertas.
Llegó entonces un triste momento.
Llegó entonces un inaudible llanto.

Querías irte.
Quería tenerte.
Quiciste quedarte.
Quize raptarte.
Querías amarme.

Ví como la aeronave despegaba al cielo.
Ví como mis ilusiones se dirigían a una isla
donde la neblina es reina.

XRZ

jueves, 11 de febrero de 2010

Canción No.1

Por la noche caminaba,
sin ganas de estar aquí mañana.
Por la noche caminaba,
buscando el refugio de una cama.

Caminaba.
Caminaba por las calles
abandonadas.

Caminaba.
Caminaba por las calles
desenfrenadas.

Y creo que ahora
ya no queda nada,
que valga la pena observar.

Y creo que ahora
ya no queda nada,
que valga la pena ocultar.

La lluvia comienza a caer,
comienza a caer.
Me moja los pies,
me moja el alma.
Ya no sé que más puedo hacer.

Tengo que continuar,
tengo que caminar.
Encontrar una cama
para poder descansar
(donde pueda descansar).

Caminaba.
Caminaba por las calles
observadas.

Caminaba.
Caminaba por las calles
olvidadas.

Y creo que ahora
ya no queda nada
(ya no queda nada)
que valga la pena abandonar.

XRZ

miércoles, 10 de febrero de 2010

Ma Framboise (midnight poem)

Cada vez que veo tus ojos
me pierdo en las promesas que
reflejan
sin importarme el saber que
jamás serán.

Cada vez que oigo tu voz
me ensordecen
tus fantasías de futuros compartidos,
aunque nunca se realicen.

Cada vez que tu piel me cubre
dejo que mi cuerpo se entumezca
ignorando que el frío me atormenta
cuando ya no está.

Cada vez que tu recuerdo me acompaña
comienzo a soñar que estamos enamorados
y que juntos la soledad apartamos
con dulces besos por la mañana.

Cada vez que recuerdo el aroma de tus senos
me pierdo en el color de tus ojos,
en la ternura de tu voz,
en la suavidad de tu piel
y lo increíble de tus promesas.

Cada vez que sé de ti
una sonrisa me ilumina el rostro
al pensar en lo que es,
lo que quiero que sea
y lo que nunca será.

Sonrío al saber que soy un secreto.
Tu secreto.

XRZ

martes, 2 de febrero de 2010

Incoeherencia

¿Será pues que deje de acordarme que no recuerdo que te iba a olvidar?

No puedo leer entre líneas lo que no está escrito y por tanto comprendo lo que te quiero decir.

Entonces saldré por unos momentos y diré que no te extraño para que veas lo mucho que me llegas a hacer falta.

Habré, para entonces, adquirido el conocimiento de la ignorancia que hace posible mi estupidez.

Correré por las nubes de manera tan grácil como lo hacen los peces muertos en la arena.

Morderé con tanta fuerza el aire que de mis dientes la sangre se evaporará subitamente formando cubos de hielo transparente.

Sólo entonces podré formular oraciones que beatificaran a la nada para hacerla mi nuyeva diosa y priotectora de la razón que comienza a escasear dentro de mi línea de pensamiento. Oraré con tanta devoción que nada de lo anterior pasará a menos que pase.

(El pensamiento no logra formular oraciones coherentes)

XRZ

martes, 26 de enero de 2010

Sueño

Tomaste mi mano y con un susurro dijiste: ¡Acompáñame! Azorado seguí el trayecto que marcaron tus pasos. Comenzamos a subir las escaleras acomodadas en espiral. No me soltabas, pareciera que un temor por mi caída lo impedía, el sudor comenzó en tu palma y se mudó a tu frente, no podía percibir la fatiga del recorrido, pues era inexistente y tu sudor provenía de un nerviosismo evidente.

no pude contener por mucho mi curiosidad y me detuve abruptamente en un descanso de la escalera, provocando que voltearas y me reprocharas con la mirada la súbita decisión y antes de que pudieras convertir en verbo la inconformidad que te causaba te silencié con un beso. Puedo decir ahora que tenías espectativas en un atrevimiento semejante y correspondiste a mis labios. Mientras yo cuestionaba mi suerte y buscaba una explicación que justificara el disfrutar el sabor de tus labios; por otra parte tú estabas en una línea de pensamiento muy distinta y distante a la mía. Rodeaste mi cuello con tus brazos con tal fuerza que por unos instantes el aliento me faltó.

Ví en tus ojos el brillo de la felicidad y la premunición de una gran tristeza. Continuamos nuestra marcha al final de las escaleras. Un temor comenzó a cobijar mi pensamiento de manera inexplicable,de repente aventurárme a lo desconocido mientras me sujetabas de la mano no resultó algo seguro. Abrí la boca para externar mi inquietud, pero uno de tus dedos selló mis labios al tiempo que abrías una puerta.

Inmediatamente te abalanzaste a mi pecho, me abrazaste, tal vez con la esperanza de encontrar en los latidos de mi corazón reconfortarte y tranquilizar; buscabas en mi temeroso palpitar un poco de valor. Me besaste.

Caminamos por un pasillo que se presentaba oscuro y ominoso sin hacer ruido alguno para que nuestra presencia no se hiciera evidente ante el silencio que habitaba el lugar. Nos detuvimos cerca del final de aquel pasillo y giramos a nuestra izquierda para quedar de frente ante una nueva puerta y entonces supe que esta vez me correspondía abrirla y penetrar en el misterio de lo que resultaba invisible para los dos. Te resguardaste en mi espalda, resultando ésta tu escudo. En cuanto la puerta reveló aquello desconocido al mundo de lo visible tu rostro se ocultó en mi nuca y dejaste escapar un sollozo que revelaba una dolorosa sorpresa.

(...)

sábado, 16 de enero de 2010

(Des) Oriente

Siempre he destacado lo caótico que resulta mi ciudad, y por lo mismo me resulta atrayente; sin embargo guardo un especial resentimiento en lo que se refiere a su zona oriente. Así como ud. lo oye, el oriente de la ciudad (pasando churubusco) me resulta una parte tan denesnable. Hay diferentes razones por las que puedo odiar esa parte de la ciudad, no niego que esos mismos factores existan en otro lado, pero al parecer en esa dirección todo no es de mi parecer.

No recordaba cuan desagradable me resultaban aquellos parajes abandonados hasta el día de ayer en que gracias a la depresión en la que me encuentro abordé uno de los camiones que, literalmente, rodean la ciudad. En un principio sólo apreciaba, desde mi ventanilla, las distintas calles por las que pasaba sin que tuvieran significado alguno. El trayecto resultaba fluido, sin contratiempos, ni tráfico; avanzábamos de acuerdo a la disposición del acelerador del conductor; que no era nada tímido.

Cual sería mi sorpresa que después de cruzar el eje central, a escasas cuatro cuadras, un ciudadano oriundo del oriente decidió rebasarnos. Obviamente sólo pudo colisionar en la parte frontal derecha del coloso móvil. Un letrero que dijera BIENVENIDO A ORIENTE hubiera resultado más apropiado, pero quién soy yo para cuestionar las tradiciones de la gente; si en el oriente resulta común recibir a los automovilistas con empellones de fibra de vidrio o aluminio (laminazos) no tengo escusa alguna para enjuiciar sus costumbres.

En fin la bienvenida resultó en un cambio de transporte, otro camión, y continuamos el trayecto. Cabe mencionar que todavía no concebía el hecho de estar en el oriente del D.F. Pero no paraba de quejarme acerca del tráfico, el sol que me pegaba directamente en la cara, el ruido de las bocinas de los automovilistas que lograban traspasar la barrera de sonido que implementaban unos audífonos y la música que se proyectaba directamente en mis oídos. En resumen se acumulaban las cosas que podrían molestar a cualquier persona.

Después de hora y media de estar esperando a que los conductures tuvieran una epifanía para que pudieran entender que si dejaba pasar de manera simultánea a los demás conductores, el estancamiento podría disolverse de manera paulatina, llegamos a la base del susodicho camión, al ser un circuito no había necesidad de bajarse pero el conductor creeyó prudente abandonar la unidad y ponerse a platicar con sus compañeros, de poder acompañarle lo habría hecho, el último trayecto resulto muy incómodo y hubiera disfrutado el desafanarme unos momentos de las incapacidades para maniobrar al volante de algunos"orates".

Después de largos minutos de espera, continuamos el trayecto y fué entonces que todos los recuerdos y resentimientos que estaban estancados en lo más recóndito de mi memoria comenzaron a desparramarse por la ventana.

La señal reveladora que detonó toda esa gama de recuerdos fué la cúpula de el palacio de los deportes y de cómo resulté caminando solo a mi casa después de un concierto muy placentero. Posteriormente llegamos a la delegación Iztacalco donde en algún momento tuve que regresar solo después de acompañarla, de igual forma en donde no pude obtener una plaza de trabajo por culpa de la insana afección que tuvo una expareja para retener mi identificación, recordé de igual forma que en algún momento me ví caminando bajo la lluvia con un ramo de rosas rumbo a mi casa. En otra ocasión por apostar a la aventura y decidirme ir a su casa y pedirle permiso a sus padres regresé solo, para no alterar la continuidad. Podría enlistar varios de los recuerdos que hacen del oriente un lugar non grato, no puedo sesgar los buenos recuerdos que de esa zona poseo pero en resumidas cuentas odio el oriente por aquellas experiencias desmoralizadoras que he tenido y en parte por sus respectivas causantes (enlistadas en orden ascendente):

-Ma Belle.

-Ma Framboise.

-Ma Noir Cerise.

XRZ

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Vestidos en el suelo

Saliste del probador portando un vestido morado eléctrico, que acentuaba la blancura de tu tez y enmarcaba de manera impensable a tus ojos, que siempre han resultado de mi adoración, tu sonrisa me cautivaba. Toda tu pusiste mi sangre a circular de manera tan rápida que la temperatura de mi cuerpo se elevaba a la par con los deseos de abalanzarme sobre ti.

Quise tirar las cosas y atraparte contra la pared, recorrer lentamente tu piel con mis dedos, apreciar la tersura de tu ser con mis labios y disfrutar del aroma de tu cuerpo, sin embargo el epicentro de mi placer resultaría ser tu cuello el cual deseaba morder con paciencia y ternura para disfrutar el estremecer de todo tu cuerpo.

Besar apaciguadamente tu espalda en espera de nuevas sensaciones tuyas, seguir el camino de la verticalidad de tu figura y recorrer tus piernas de manera segura y apretando gentilmente su firmeza, deteniéndome sólo con el contacto de tus calcetines rosas.

Descansar en tu hombro por dos segundos para poder recuperar el aliento y poder continuar embelezándome con tu cuerpo. Mordería tu nuca mientras mis dedos acariciarían el vestido en busca de una oportunidad para retirarlo, recorrerían con veneración el cierre y lo dejarían deslizarse con suavidad hasta llegar al suelo, descubriendo así la totalidad de tu bella desnudez...

Saliste del probador con un vestido morado eléctrico y no pude hacer más que mascullar palabras para decirte lo bien que se te veía.

XRZ

jueves, 24 de diciembre de 2009

Domicilio prestado, sentimiento propio (¿Cuento Navideño?)

Con la noche filtrándose por el ventanal de un cuarto piso, me disponía a recibir la fiesta de natividad en compañía de mi sombra. Un Pollo horneado y cubierto de hojuelas de maíz y un poco de pasta con salsa de chipotle cumplieron el requisito gastronómico de esta fecha. Enmarcado por un ámbito de melancolía tuve mi cena de navidad, a la que asistieron puntualmente los recuerdos y anhelos de mi vida.

Conversé conmigo mismo por largos ratos de silencio y degustaba la comida de manera imperceptible, la luna se asomaba de media cara para iluminar mi completa soledad. Entre tanto bullicio por la ausencia de cordura una melodía luchaba contra el tiempo para no extinguirse.



Entonces pude apreciar la belleza de mi ridiculez, levanté la copa de vino y brinde de manera alegre:
-¡Felíz Navidad Sergio! ¡Felíz Cursifiesta!-
Apuré la copa y descansé en el sillón. Seguí recordando y anhelando. Seguí siendo un elemento principal de aquella imagen decadente y desesperanzadora. Seguí siendo yo.

Cansado de tanto festejo en la cena y el brindis me retiré a la cama, intenté ahogarme en la almohada y al ver que fallaba decidí dormir y esperar a que, ya fuese Santa Claus o el niño Jesús (según su tradición), trajera un poco de felicidad y compañía a mi patético festejo de natividad.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

B Day

Pasó ya la víspera de un aniversario más.

Quedaron los mensajes de felicitación en la memoria de un celular, almacenados con los agradecimientos jamás expresados, quedaron también las llamadas grabadas en la memoria tan defectuosa de éste que se presume escritor (YO), de igual forma los abrazos quedaron impregnados en la playera que cubrió la ridícula desnudez de mi torso.

Comencé aquel día regalando el brillo de la luna por unas cuantas horas, compartiendo mi más querida posesión. Y mientras dormía, las felicitaciones se hicieron llegar.

Con el paso del tiempo he descubierto que las experiencias seguirán ocurriendo y no me cansaré de equivocarme o acertar en algunas y otras cosas, la razón que tanta molestia cuasa cuando la tengo será parte dinámica del porvenir; no hay que ser un vidente para saber que muchos errores he de cometer y que los aciertos serán en una relación desproporcionadamente menor.

Puedo decir que cambié de escudo, que dejé atras esa horrible sensación de posesión de los demás, dejé también un poco, y sólo un poco, ese orgullo tan pedante que cargué por un tiempo, abandoné los míticos proyectos comparables con las tareas de Herácles, cambié en algún momento la sensación de derrota por la de aprendizaje, cuestioné mi punto de vista y vi que me cegaba la sin razón de una credulidad no fundamentada. Me transformé. Pude adquirir la categoria de extraordinario, entendiéndose ésta como algo fuera de lo cotidiano y no en su sentido sensacional, pase de ser extraño a diferente; ésto no fue por mi propia cuenta, todos aquellos que lean ésto y aquellos que jamás lo hagan fueron quienes remodelaron el estilo y la línea de pensamiento de éste personaje digno de novela no congratulada.

Aunado a lo anterior me permití descubrir que no tengo interes alguno en seguir un camino de soledad y abandono a los ámbitos melancólicos pero tampoco puedo erradicarlos de mi vida, soy tan propensos a ellos como a caer dentro de un bache de ésta mi linda y caótica ciudad.

Así que de manera escueta pero e todo corazón agradezco a todos aquellos que han sido actores en este gran escenario de mi vida.
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